El proyecto europeo avanza hacia la producción de biometano vehicular a partir de residuos agroalimentarios
LIFE CHANDELIER entra en su fase decisiva. La planta demostrativa ubicada en Valderrobres (Teruel) ha completado ya aproximadamente el 85 % de los trabajos necesarios para iniciar la producción de biogás, un paso clave hacia la obtención de biometano vehicular a partir de residuos agroalimentarios.
Este avance se presentó los días 24 y 25 de febrero durante la reunión de seguimiento del consorcio junto con la Comisión Europea, celebrada en Valderrobres.
En el encuentro se expusieron los progresos técnicos alcanzados hasta la fecha y se realizó una visita a la planta, donde se están implementando las soluciones tecnológicas que permitirán optimizar el proceso de producción.
Un hito técnico clave
Entre los principales avances destaca la finalización de la instalación eléctrica de la planta y la recepción de todos los equipos necesarios para la producción de biogás.
Actualmente, queda pendiente la conexión mecánica entre dos elementos fundamentales del sistema: el digestor anaerobio de 100 m³ y la bioextrusora, cuya finalización está prevista para mediados de marzo. Una vez completada esta fase, comenzará la producción de biogás y, a finales de abril, se espera alcanzar biogás de calidad. La producción de biometano está prevista para el mes de julio.
Este hito marcará el inicio de una nueva etapa centrada en el escalado del proceso hacia un biodigestor de escala industrial y en la validación del biogás y del biometano para su uso vehicular.
Innovación tecnológica al servicio de la sostenibilidad rural
LIFE CHANDELIER tiene como objetivo desarrollar y demostrar un sistema innovador, eficiente y sostenible para la producción de biometano a pequeña y mediana escala, contribuyendo a la valorización de residuos agroalimentarios y al impulso de la economía circular en entornos rurales.
La planta demostrativa de Valderrobres constituye un modelo con alto potencial de replicabilidad en otras regiones europeas, especialmente en territorios con fuerte presencia agroalimentaria. El proyecto demuestra que la transición energética puede ir de la mano del desarrollo rural, generando nuevas oportunidades a partir de recursos locales.
El Clúster de Alimentación y Nutrición de Aragón actúa como entidad coordinadora del consorcio, desempeñando un papel clave en la articulación de la colaboración entre empresas, centros tecnológicos y actores del sector agroalimentario y energético.
En el marco del proyecto, trabajan conjuntamente Genia Bioenergy, Inderen, Instituto Tecnológico de Aragón, Eurecat y GUCO, aportando capacidades complementarias en bioenergía, ingeniería, desarrollo tecnológico e integración industrial. Esta colaboración refuerza el posicionamiento del ecosistema como referente en innovación aplicada a la sostenibilidad y la bioeconomía.
Con la entrada en producción prevista para este verano, LIFE CHANDELIER consolida su avance hacia uno de sus principales objetivos: demostrar la viabilidad técnica y ambiental del biometano como solución energética renovable para el transporte.